En la Escuela Elsa Ulrich, creemos que la educación no se limita a las aulas, sino que se extiende a nuestro compromiso con el planeta que todos compartimos. Estamos dedicados a fomentar una conciencia ambiental y a enseñar a nuestros estudiantes a ser ciudadanos responsables y apasionados defensores de la Tierra. En esta sección, te invitamos a explorar nuestras iniciativas de sostenibilidad, desde proyectos de reciclaje hasta la cultura de nuestros huertos escolares. Descubre cómo nuestros niños participan activamente en la conservación del medio ambiente y aprenden lecciones valiosas sobre la importancia de cuidar nuestro hogar. ¡Únete a nosotros en este viaje hacia un futuro más verde y sostenible!
Reciclaje
el reciclaje es una parte fundamental de nuestro compromiso con el medio ambiente. Enseñamos a nuestros estudiantes la importancia de reducir, reutilizar y reciclar como prácticas esenciales para cuidar nuestro planeta. Desde recolectar papel y cartón hasta separar plásticos y vidrios, nuestros pequeños ecologistas participan activamente en iniciativas de reciclaje en todo el campus escolar. A través de estas acciones, no solo reducimos nuestra huella de carbono, sino que también cultivamos valores de responsabilidad y respeto hacia el entorno. Cada botella reciclada y cada hoja de papel reutilizada son pequeños pasos hacia un futuro más limpio y sostenible.











Huerto Escolar
Nuestro huerto escolar es un rincón especial en la Escuela Elsa Ulrich, donde la magia de la naturaleza y el aprendizaje se entrelazan. Aquí, nuestros estudiantes experimentan el ciclo de vida de las plantas y obtienen una comprensión profunda de la importancia de la agricultura sostenible. Desde sembrar las semillas hasta cuidar las plantas y cosechar los frutos, nuestros pequeños agricultores participan activamente en cada etapa del proceso. Cultivamos una variedad de vegetales frescos y hierbas aromáticas, que no solo nutren nuestros cuerpos sino también nuestros espíritus. Nuestro huerto es un aula al aire libre donde se forjan conexiones con la tierra y se aprenden lecciones sobre la paciencia, la responsabilidad y el respeto hacia la naturaleza. Es un recordatorio constante de que al cuidar la tierra, también cuidamos de nosotros mismos y del futuro de las generaciones venideras.